por Yolanda Ríos
En este año 2010 se cumplen los 50 años del descubrimiento del primer anticonceptivo hormonal en el mundo, la píldora, que inició la revolución sexual de los años 60 del siglo XX, otorgándoles a las mujeres la posibilidad de posponer su maternidad. Esa primera pastilla fue creada por el endocrinólogo estadounidense Gregory Goodwin Pincus con apoyo de la feminista Katherine McCormick. Desde ese momento las tasas de natalidad comenzarían a reducirse.
También se puso en evidencia cuán sensibles son los ciclos ovárico y uterino de la mujer al manipularse las hormonas humanas por vía externa provocando ciertos efectos secundarios que solamente se mencionan superficialmente en las revistas femeninas como Veintitantos, Vanidades o Cosmopolitan, dejándolos como simples dolores de cabeza, mareos y náuseas; magnificando las virtudes de dichos medicamentos sobre la piel, el peso y la fertilidad femeninas.
Los efectos secundarios indeseables que aquejan a las usuarias de anticonceptivos hormonales son:
Náusea
Vómito
Dolor abdominal
Diarrea
Estreñimiento
Gingivitis
Aumento o reducción del apetito
Alteraciones del sueño
Aumento o pérdida de peso
Cloasma o hiperpigmentación de la piel
Acné
Piel reseca y arrugas
Cabello reseco o cabello con seborrea(exceso de grasa)
Hirsutismo o crecimiento de vello en sitios como el rostro
Resequedad vaginal
Sangrado intermenstrual
Cambios en el flujo menstrual
Períodos dolorosos o ausencia de períodos
Secreción, sensibilidad o aumento de tamaño de los senos
Dificultad para usar lentes de contacto
Hinchazón, enrojecimiento, irritación, ardor o comezón en la vulva y la vagina
Secreción vaginal blanca
Miomas por exceso de estrógenos
Disminución considerable de la libido
Sin embargo, hay síntomas que exigen una consulta médica urgente:
Dolor de cabeza intenso
Vómitos intensos
Problemas para hablar
Mareos
Mala circulación en las extremidades inferiores y superiores, causando hinchazón, adormecimiento o debilidad en las mismas
Dolor intenso u opresión en el pecho
Tos con sangre
Respiración entrecortada
Pérdida parcial o completa de la visión
Visión doble
Ojos hinchados
Dolor de abdominal intenso
Ictericia
Pérdida del apetito
Fatiga y falta de energía
Fiebre
Orina de color oscuro
Heces de color claro
Depresión y cambios súbitos en el estado de ánimo
Coágulos vaginales
Erupciones en la piel
Sangrado menstrual anormal y abundante que dure más de siete días consecutivos
Deficiencias en vitamina B6 o piridoxina, vitamina B9 o ácido fólico, de vitamina C, hierro, zinc y aumento tóxico de la vitamina A
Infecciones vaginales
Cálculos biliares y renales
Hipercoagulación de la sangre.
Los contraceptivos hormonales deben ser supervisados y prescritos responsablemente por un médico que tome en cuenta el historial clínico de la paciente, así como los requerimientos de la misma para cumplir con la medicación, pues no cualquier persona es candidata al uso de estos medicamentos. Entre las restricciones para el uso de anticonceptivos hormonales se encuentran:
Alergia a los estrógenos, progestina y otros medicamentos.
Tabaquismo
Tener más de 35 años
Uso de ciertos medicamentos como:
1. Antibióticos: Ampicilina, claritromicina, eritromicina, isoniazida, metronidazol, rifabutina, rifampina, tetraciclina y troleandomicina
2. Anticoagulantes: Warfarina y heparina;
3. Antimicóticos como griseofulvina, fluconazol, itraconazol y ketoconazol;
4. Antidepresivos: Atorvastatina, clofibrato, ciclosporina, danazol; delavirdina, diltiazem, fluoxetina (Prozac) y la hierba San Juan.
5. Retrovirales del virus de inmunodeficiencia adquirida (VIH): Indinavir y ritonavir
6. Anticonvulsivos: Carbamazepina, felbamato, lamotrigina, oxcarbazepina, fenobarbital, fenitoína, primidona y topiramato; modafinilo y nefazodona;
7. Esteroides orales: Dexametasona, metilprednisolona, prednisona y prednisolona, temazepam teofilina
8. Medicamentos para la glándula tiroides: Levotiroxina, verapamilo y zafirlukast.
9. Control de la presión sanguínea: Benazepril, enalapril y lisinopril, irbesartán, losartán y valsartán
10. Antiinflamatorios sin esteroides: Ibuprofeno, naproxeno; paracetamol (Tylenol); ácido acetilsalicílico (Aspirina)
11. Diuréticos: Amilorida, espironolactona y triamtereno
12. Anestésicos alcaloides: Morfina
Coágulos sanguíneos en piernas, pulmones u ojos; trombofilia
Enfermedades cardiacas
Enfermedades vasculares en cerebro, corazón, pulmones y demás órganos.
Embolias
Arritmias cardiacas
Diabetes que afecta la circulación sanguínea;
Dolor de cabeza junto con cambios en la visión, debilidad y mareos
Presión arterial alta
Cáncer de seno, útero, cérvix, vagina e hígado
Ictericia durante el embarazo o por uso anticonceptivos hormonales (píldoras, parches, anillos, implantes o inyecciones anticonceptivas);
Sangrado vaginal anormal inexplicable.
Cirugías recientes e inmovilización de miembros
Antecedentes familiares de cáncer de seno o nódulos en los senos; alto nivel de colesterol y triglicéridos; diabetes, asma, hipertensión durante el embarazo, ataques cardíacos, dolor en el pecho, convulsiones, migrañas, depresión, trastornos en riñón o hígado; insuficiencia suprarrenal; ictericia; aumento de peso excesivo y retención de líquido (hinchazón abdominal) durante el ciclo menstrual.
Embarazo y lactancia
Medicamentos para la fertilización
Contraindicaciones para cirugías, incluidas las dentales debido a los anestésicos.
Las soluciones humectantes, limpiadoras y lubricantes para los lentes de contacto
Muchos de los efectos secundarios negativos se pueden dar entre el primer y tercer mes de uso, a veces puede ser pasando este lapso, sin embargo tales efectos varían completamente de un organismo a otro. Por eso las mujeres menores de 35 años en edad reproductiva tienen que hacerse un chequeo cada tres meses para observar el desempeño del medicamento en sus cuerpos para que en caso de anomalías cambiar de producto hormonal o recomendar las opciones no hormonales como los condones femenino y masculino, el diafragma, entre otros.
De igual manera, también se vale cambiar de ginecólogo, pues algunos, médicos tanto hombres como mujeres, recetan los anticonceptivos hormonales sin tomar en cuenta el historial médico de la paciente, sin informarle de las ventajas y desventajas de cada variante anticonceptiva hormonal y no hormonal, así como de los múltiples efectos secundarios no deseados y de los posibles daños severos en su salud muchos de los cuales son irreversibles como la diabetes y las secuelas de una embolia cerebral o pulmonar.
La mujer tiene el derecho de decidir libremente si utiliza o no anticonceptivos. Si los usa también decidirá de qué tipo son: hormonales, de barrera o naturales. Las decisiones siempre tienen consecuencias, tanto positivas como negativa. Para que un método contraceptivo funcione sea o no hormonal se requiere un 99% de compromiso de la usuaria y 1% de adecuada asesoría medica de un profesional de la salud con un alto nivel de ética que la supervise honestamente.
Fuentes consultadas
a)Bibliografía:
-Chia, Mantak y Rachel Carlton Abrams. La mujer multiorgásmica. 2ª. Edición, Neo Person, España, 2008.
-Sherman, Irwin W y Vilia G. Sherman. Biología. Perspectiva humana, 3ª. Edición. McGrawHill, México, 1987.

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